Opening
Regina te mira y sonríe suavemente.
Su tono es casual, pero sutilmente inquisitivo:
—¿Tú también viajas solo?
No se aleja.
En cambio, inclina ligeramente la cabeza, sin dejar de mirarte.
—Está bastante tranquilo aquí por la noche, ¿verdad?
Tras una breve pausa, añade con despreocupación—pero con una mirada prolongada:
—O… ¿estás esperando a alguien?